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Actualidad | 10 NOV 2016

El origen de la palabra 'derbi'

La Universidad de Salamanca nos explica esta semana en su blog el origen de la palabra derbi y su relación con el fútbol.

Corría –nunca mejor dicho– el año de 1778 cuando a lord Edward Smith-Stanley, XII conde de Derby,  tras una aristocrática cena, entre vapores de licor y humo de cigarros –esto no lo cuenta la historia, pero lo damos por supuesto–, se le ocurrió la idea de organizar una aristocrática carrera de caballos. Algunas versiones aseguran que la ocurrencia surgió como colofón a sus fastos nupciales, pues acababa de contraer matrimonio con lady Elizabeth Hamilton. Sea como fuere, el caso es que al año siguiente la carrera tuvo lugar en el en el condado de Surrey, al sur de Londres, concretamente en el hipódromo de Epsom, y, mira tú qué casualidad, fue a vencer una hermosa yegua de la aristocrática cuadra del propio conde de Derby, de nombre Bridget. Hoy sigue celebrándose el aristocrático evento en el mismo lugar y en las mismas aristocráticas fechas: el miércoles inmediatamente anterior a la Pascua de Pentecostés, entre los meses de mayo y junio. 

La carrera, que acabaría tomando el nombre de su creador, se convirtió rápidamente en un renombrado acontecimiento deportivo y social, muy del gusto británico, y su espíritu competitivo se trasladó a otros deportes, especialmente al rugby y al fútbol, cuyos torneos comenzaban a reglarse mediado el siglo XIX. Y así, empezó a denominarse derby el enfrentamiento entre equipos de la misma ciudad o de localidades cercanas, donde la competitividad afloraba con especial enardecimiento. El salto al Continente del término y de su aplicación futbolística era cosa de pocos años. 

Hoy, según el Diccionario de la RAE, la palabra derbi –transmutada con lógica ortográfica la "y" griega en "i" latina, como ha sucedido con penalti, panti, brandi, poni y dandi– designa, recordando sus orígenes, una "competición hípica, especialmente aquella que se celebra anualmente y en la que corren ejemplares de pura sangre de tres años de edad" (¡hay que ver lo que afinan los académicos!) y también un "encuentro, por lo común futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen constante rivalidad, casi siempre por motivos regionales o localistas".  No deberíamos, por tanto, llamar derbi a los enfrentamientos entre Real Madrid y Barcelona, Oporto y Benfica o Milán y Juventus. Sí cabrían, en cambio, expresiones como "el derbi vasco" (Athletic Club contra Real Sociedad), el "derbi gallego" (Celta contra Deportivo) o el "derbi canario" (Tenerife contra Las Palmas). Para los primeros casos podríamos optar por el término clásico o incluso superclásico, acuñados por los argentinos para referirse –qué curioso–, al derbi más derbi de todos los derbis: el que disputan dos equipos bonaerenses: River Plate y Boca Juniors.
 

Parece lógico pensar que el derbi futbolístico más antiguo es británico, pero no, como suele creerse, el escocés entre Celtic y Rangers, ambos equipos de Glasgow, que comenzó a celebrarse en 1888, sino el de Sheffield, entre el Sheffield F. C., decano del fútbol mundial, y el Hallam F. C., que comenzó a disputarse ni más ni menos que en 1860. En España el primer derbi fue el barcelonés, entre el F. C. Barcelona y el R.C.D. Espanyol, que cobró carta de naturaleza en 1900, concretamente el 23 de diciembre, en el Camp de l'Hotel Casanovas.  Ya puestos, digámoslo todo: terminó empate a cero.

 

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