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Actualidad | 2 SEP 2016

De imbatidos, imbatibles e invictos

La Universidad de Salamanca nos explica el uso erróneo que muchas veces se da a estas palabras en el ámbito deportivo y cuál debería ser su correcta utilización.

A veces se dice, no sin razón, que no hay ningún equipo imbatible. O sea, que cualquier equipo o cualquier deportista puede perder. Porque imbatible significa precisamente eso, 'que no puede ser vencido o derrotado', y esta definición nunca debería aplicarse a algo que, en esencia, es un juego y depende en mayor o menor medida de la suerte. Deberíamos utilizar, por tanto, el  adjetivo imbatido ('que aún no ha sido derrotado; que lleva mucho tiempo sin perder'), en todos los comentarios referidos a un deportista o a un equipo que en un periodo concreto no ha sido vencido: "El Elche continúa imbatido tras haberse disputado catorce jornadas de Liga", o cuando aludimos a un portero al que no le han marcado un gol durante un número determinado de encuentros: "La pasada temporada el portero del C. D. Tudelano, Mikel Pagola,  permaneció imbatido 1.342 minutos, con lo que superó ampliamente el récord de Abel Resino, guardameta del Atlético de Madrid, que en 1991 lo había establecido en 1 286 minutos". 

Invicto, hermoso término que evoca la esencia latina de nuestro idioma, significa, 'que nunca ha sido vencido'. Por eso no caben afirmaciones como "Cae esta jornada el único equipo invicto" o "La Real sociedad ostenta el récord como equipo invicto en LaLiga"...  Hasta la fecha, que sepamos, los únicos invictos son los galos de la aldea de Astérix y Obélix.

© LaLiga - Año 2016

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